El Gobierno provincial lanzó la licitación para contratar el Estudio de Impacto Ambiental y Social del Canal Aliviador Portezuelo Grande, una obra que permitiría derivar agua en caso de crecidas extraordinarias del río Neuquén. La iniciativa financiada por EMHIDRO busca reforzar la seguridad del complejo Cerros Colorados–Portezuelo Grande.
Se trata de un proyecto que la región espera desde hace casi veinte años. El canal funcionaría como una válvula de escape para proteger a poblaciones del Alto Valle de Neuquén y Río Negro, además de preservar la actividad productiva y las operaciones de Vaca Muerta durante eventos climáticos extremos.
La Provincia decidió financiar el estudio de impacto ambiental para acelerar los trámites, aunque existe un antecedente judicial: hace años, la Corte Suprema condenó al Estado nacional a estudiar alternativas para enfrentar las crecidas del río. Cipolletti fue ciudad que promovió este reclamo.
Es importante aclarar que el estudio evalúa un canal derivador, no la construcción de una nueva represa. La obra contribuiría a mitigar riesgos en una región donde los eventos climáticos extremos son cada vez más intensos y frecuentes, pero no será la solución definitiva. Los especialistas coinciden en que se necesita una combinación de infraestructura nueva, mejor regulación de caudales y planificación de largo plazo.




