Neuquén aceleró su empleo privado: entre 2023 y 2025 registró un crecimiento de 7,1%, con la creación de casi 12.000 puestos de trabajo nuevos. En el mismo período se instalaron 186 empresas frescas en la provincia.
Los números van más allá del empleo. La desocupación bajó un 64% y la cantidad de hogares en situación de pobreza se redujo un 45%, según datos que el gobernador Rolando Figueroa resaltó esta semana.
Detrás de estos datos hay una estrategia deliberada: que el crecimiento económico de la provincia se traduzca en trabajo real para los neuquinos. Por eso el Gobierno implementó herramientas como Emplea Neuquén, un programa que capacita, orienta y coloca trabajadores. Desde que arrancó, 32.415 personas completaron su legajo y 11.792 consiguieron empleo formal. Uno de cada tres logró insertarse.
La política también apunta a que empresas grandes —especialmente las petroleras de Vaca Muerta— contraten proveedores locales. En el último año, la contratación de empresas neuquinas creció un 20%. La idea es que la riqueza del hidrocarburo no se escape de la provincia.
"¿Por qué pedimos a las empresas que tomen gente nuestra? Porque si no, el impacto en nuestra economía es muy difícil de remontar", explicó Figueroa sobre la estrategia.
El Instituto Vaca Muerta también forma trabajadores con perfiles específicos que demanda la industria energética, anticipando necesidades del mercado laboral.




