El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el lunes que Irán intentó matar a uno de sus hijos. En una entrevista telefónica con el canal 14 de Israel, Netanyahu afirmó que el régimen iraní "atacó a uno de mis hijos" e "intentó asesinar" al joven, aunque no proporcionó detalles específicos del supuesto ataque.
Netanyahu utilizó la denuncia para justificar un acuerdo alcanzado con el Shin Bet, los servicios de seguridad israelí, que garantiza protección para sus hijos y su esposa Sara durante al menos cinco años, incluso si pierde las próximas elecciones. "La seguridad que reciben no es un lujo", señaló el mandatario, argumentando que sin esas medidas "lo lograrían".
Según reportes televisivos, el supuesto complot era conocido por los servicios de seguridad israelíes desde hace varios meses, pero la censura militar había impedido su publicación hasta ahora.
No se precisó cuál de sus dos hijos —Yair o Avner— habría sido el objetivo. Avner reside en Israel, mientras que Yair ha pasado gran parte de los últimos años en Miami y es conocido por sus posiciones de extrema derecha.
Netanyahu también llamó a los actores políticos y al público a ejercer "cierta moderación, especialmente durante una campaña electoral", vinculando la necesidad de reforzar la seguridad de las figuras públicas con las tensiones que caracterizan este proceso electoral en Israel.




