La jueza sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de la ONU para Derechos Humanos y ganadora del Premio Nobel de la Paz, rechazó las medidas anunciadas por Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI).
Desde Núremberg, durante un acto en el Centro Nobel de la Paz en Oslo, Pillay señaló que castigar a jueces internacionales por el ejercicio de sus funciones constituye una amenaza sin precedentes al sistema de justicia global. "Hay tanta tensión sobre si los tribunales internacionales seguirán existiendo, y lo más importante es que se han anunciado sanciones contra los jueces solo por emitir órdenes judiciales. Esto es inaudito e inaceptable", expresó.
La decisión de Washington surge tras el anuncio del Premio Nobel de la Paz otorgado a Pillay, líder de una investigación de la ONU que acusó a Israel de genocidio en la Franja de Gaza. El presidente Donald Trump criticó públicamente el reconocimiento, a la laureada y a las autoridades noruegas responsables de la premiación.




