Más de cinco años después de la muerte de la modelo Natacha Jaitt, el expediente avanza en su tramitación administrativa pero sigue sin resolverse el pedido central que sostiene su hermano Ulises: la reapertura de la investigación.
Un nuevo despacho judicial confirmó que se completó el escaneo de todo el expediente en papel y ordenó remitirlo al Juzgado de Garantías Número 2 de Tigre. Aunque representa un avance organizativo, la digitalización no responde la pregunta de fondo: si corresponde reabrir la causa o mantenerla archivada.
Ulises Jaitt y su abogado, Ignacio Barrios, presentaron un reclamo el 20 de agosto solicitando una resolución expresa que examine los argumentos para mantener o reabrir la investigación. También piden que se preserve la prueba digital: dispositivos electrónicos y material pericial que podría servir para nuevas pericias.
La crítica es clara: organizar papeles y convertirlos en archivos digitales no reemplaza una decisión judicial fundamentada. La digitalización facilita el acceso al expediente, pero su valor depende de que permita avanzar hacia decisiones concretas sobre si la muerte de Jaitt merece ser investigada nuevamente.
Jaitt murió el 23 de febrero de 2019, a los 41 años, en un salón de fiestas de Benavídez. La autopsia determinó insuficiencia respiratoria por edema agudo de pulmón y falla multiorgánica, producto del consumo de cocaína y alcohol.




