Se conoció el fallecimiento de Máximo Zurita, figura legendaria en el mundo del fútbol argentino y líder de la barra brava de Deportivo Morón durante décadas. Tenía 58 años y vivía en la localidad de Nueva Atlantis.
Su muerte fue acompañada de un homenaje que recorrió el Estadio Nuevo Francisco Urbano. Al cortejo fúnebre asistieron integrantes de las hinchadas de Morón, Tigre, All Boys y River, en señal del impacto que dejó en los espacios del fútbol. El encuentro obligó a suspender el entrenamiento del plantel profesional de Morón, que lucha por el ascenso a Primera División.
Zurita se hizo conocido el 21 de septiembre de 1991 durante enfrentamientos entre barras rivales, cuando utilizó una cadena en los incidentes. Ese episodio no solo le dio su apodo popular, sino que lo posicionó como una de las figuras centrales de "Los Borrachos de Morón", junto a otros líderes de la barra.
Más allá del fútbol, su vida estuvo marcada por controversias. Durante la gestión municipal de Juan Carlos Rousselot en Morón, se desempeñó como empleado público y participó en acciones políticas de represión contra protestas. En 2002 admitió haber cobrado fondos municipales por tareas electorales, esquema que replicó luego en Merlo e Ituzaingó.
En lo judicial, Zurita enfrentó imputaciones por el homicidio de Daniel García, un joven hincha de 19 años asesinado el 11 de julio de 1995 en Paysandú, Uruguay, durante la Copa América. Aunque existieron indicios de su presencia en el lugar, la causa prescribió sin condenas.
En sus últimos años, Zurita alternaba su vida entre la costa bonaerense y las tribunas del estadio de Morón, donde fue una figura constante.




