El Congreso Nacional avanza en el debate sobre cómo frenar la crisis de morosidad en las familias argentinas, pero con dos visiones radicalmente distintas sobre la mesa.
En un plenario de comisiones, La Libertad Avanza, el PRO y la UCR ganaron la votación con 32 firmas a favor de su proyecto de "transparencia crediticia y educación financiera". Sin embargo, la oposición —integrada por Unión por la Patria, Provincias Unidas y Coalición Cívica— logró 27 votos para su propia iniciativa, y Argentina Federal presentó un tercer dictamen de minoría.
El proyecto del oficialismo enfatiza en brindar información detallada a los usuarios para prevenir fraudes y acceder al crédito de manera consciente. No contempla topes a las tasas de interés ni planes de refinanciación para deudores en crisis.
La diputada Silvana Giudici defendió la posición: según su argumento, los "parches" de la oposición quebrarían el mercado financiero, tal como ocurrió —en su visión— con la ley de alquileres. Aseguró que poner límites ficticios solo cierra las puertas de oportunidad.
Del otro lado, la oposición propone la "ley de regularización y alivio financiero", que declara emergencia por 180 días y permite refinanciar deudas en al menos 12 cuotas para personas con mora mayor a 60 días y montos de hasta 3,2 millones de pesos (dos canastas básicas). La cuota máxima no podría exceder el 30% de los ingresos.
El diputado Pablo Juliano respondió al oficialismo: "No podés mandar a la gente a hacer un curso de educación financiera cuando le llega el agua al cuello". Estimó que unos seis millones de argentinos enfrentan esa realidad hoy.
El proyecto avanzará al recinto, donde todo aún está en disputa.




