La Cámara Federal de Casación Penal bloqueó un último intento de la defensa de los ciudadanos iraníes y libaneses prófugos por el atentado a la AMIA. Los jueces rechazaron el recurso que buscaba frenar el juicio en ausencia y elevar el caso a la Corte Suprema.
Con dos votos en contra y uno a favor, el tribunal resolvió que los argumentos de los abogados defensores no cumplían con los requisitos legales necesarios. El juez Diego Barroetaveña sostuvo que no se demostró violación constitucional clara, requisito indispensable para que la Corte Suprema revise un caso.
Carlos Mahiques, el otro magistrado que votó en contra, coincidió en que los defensores presentaron solo una opinión distinta a la del tribunal, sin probar un error legal grave. También señaló que la importancia del caso, aunque innegable, no es suficiente por sí sola para llevar el asunto a instancia superior.
La magistrada Ledesma fue la única que votó en disidencia. Consideró que el Defensor General de la Nación —jefe de todos los abogados públicos— tiene autoridad para presentar el recurso y que el planteo toca cuestiones constitucionales vitales sobre el derecho a la defensa.
Este es el segundo rechazo de Casación al mismo planteo. Fuentes judiciales indicaron que la defensa podría intentar una última vía: presentar una queja ante la Corte Suprema contra esta resolución.




