El Banco Central informará este viernes sobre el nivel de morosidad en el sector privado durante agosto, un dato que continúa mostrando el deterioro financiero de los argentinos.
El indicador de impagos en créditos al sector privado llegó a 12,9% en julio, el registro más elevado de las últimas dos décadas. Apenas dos meses atrás, en mayo, estaba en 5,6%, lo que significa que se más que duplicó en solo unos meses.
La cifra refleja las enormes dificultades que enfrentan las familias y empresas para mantener al día sus obligaciones. En el caso de las pequeñas y medianas empresas, el índice de irregularidad alcanzó 3,6%, mientras que para personas físicas la situación es mucho más crítica.
Este aumento genera preocupación en todo el sistema financiero, ya que es uno de los indicadores clave que muestra cómo el consumo y la actividad económica se desmoronan bajo la presión inflacionaria y la caída del poder adquisitivo.




