El economista Juan Carlos de Pablo ofreció una perspectiva diferente sobre la mora de créditos que afecta a miles de argentinos. Mientras el debate político sobre si el Estado debe ayudar a deudores gana terreno en el Congreso, De Pablo sugiere que los bancos ven esos impagos como una inversión calculada para identificar quiénes pueden pagar más adelante.
Según su análisis, las entidades financieras comienzan otorgando créditos en montos pequeños sin información previa del cliente, asumiendo que un porcentaje no pagará. Ese costo inicial no es pérdida sino aprendizaje: permite separar a los pagadores de los que no lo son. Con el tiempo, los primeros acceden a líneas mayores y mejor tasa, mientras que los segundos quedan fuera del sistema.
"Es como sembrar 32 ramitas y esperar cuáles salen y cuáles no", graficó De Pablo.
Este razonamiento refleja la postura del Gobierno de no intervenir frente a la crisis de endeudamiento. El vicepresidente del Banco Central rechazó recientemente las propuestas de ayuda asegurando que los bancos tienen capital suficiente para absorber sus propias pérdidas sin necesidad de rescate estatal.




