Los conflictos dentro del gobierno volvieron a emerger esta semana cuando el presidente Javier Milei respaldó los cuestionamientos del influencer Daniel Parisini —conocido como "Gordo Dan"— hacia el Islam, luego de que el Centro Islámico de la República Argentina lo denunciara.
Parisini publicó en redes que buscaban "censurar la batalla cultural de Occidente en contra del Islam" para dejar a Occidente sin defensas frente a lo que considera un riesgo similar al de Europa. El Presidente compartió el mensaje y escribió: "Tomar nota". También criticó a la periodista María O'Donnell por cuestionar la línea oficial sobre inmigración.
Las reacciones dentro del oficialismo fueron opuestas. Desde el círculo del asesor Santiago Caputo interpretaron que Milei respaldaba públicamente a Parisini y que el ataque iba dirigido indirectamente contra los hermanos Martín y Eduardo Menem, a quienes acusan de haber mandatado la denuncia del Centro Islámico. "Es un apoyo total", afirmaron desde ese sector.
Las Fuerzas del Cielo —otra facción libertaria— fueron más allá y aseguraron que incluso el Departamento de Estado estadounidense avalaría esa postura. Criticaron al grupo de Karina Milei por "jugar con el caballo del comisario" y evitar dirimir quién tiene más apoyo entre sus votantes.
El karinismo rechazó estas interpretaciones. Fuentes oficiales sostuvieron que el mensaje presidencial fue simplemente para fijar posición ideológica sobre el tema, sin intención de favorecer a un sector sobre otro. Los Menem coincidieron en que Milei tiene una disputa ideológica clara, sin trasfondo político interno.




