El Gobierno impulsa eliminar las elecciones primarias, pero se encuentra sin los números suficientes en el Senado. Mientras el oficialismo negocia, cada vez más gobernadores defienden mantener las PASO como herramienta para ordenar la oferta electoral en sus provincias.
El principal obstáculo es que muchos mandatarios ven en las primarias una instancia clave para resolver disputas internas antes de llegar a las elecciones generales. En Tucumán, por ejemplo, el gobernador Osvaldo Jaldo aprovechará las PASO para enfrentar a su antecesor Juan Manzur en mayo de 2027, sin necesidad de acuerdos previos.
Patricia Bullrich, a cargo de las negociaciones en el Senado libertario, admitió públicamente que el oficialismo aún no consigue los votos para suspender o eliminar las primarias. "Hay algunos temas en los que algunos están de acuerdo y otros no", reconoció la jefa del bloque.
La mayoría de los gobernadores que controlan grandes centros urbanos —tanto los cercanos al Ejecutivo como los que mantienen distancia— prefiere mantener las PASO entre marzo y mayo, para luego realizar las elecciones locales en la segunda mitad de ese mes. De este modo, intentan desacoplar los comicios provinciales de las elecciones nacionales que impulsa Milei.
Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, es por ahora el único que confirmó alinear su renovación provincial con los tiempos del Gobierno nacional, argumentando ahorros en gastos electorales.




