Excombatientes de Malvinas cuestionaron duramente las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la soberanía de las Islas. Según su análisis, el mandatario recurre a un discurso populista desconectado de sus acciones concretas.
Marcelo Rosasco, periodista y veterano de la guerra de 1982, trazó un paralelo con el pasado: las promesas de Milei sobre Malvinas guardan similitud con lo que aseguró la junta militar en ese entonces sobre el apoyo estadounidense. "Es el último manotazo de ahogado para ganarse el fervor popular", afirmó.
Rosasco sostuvo que la estrategia presidencial apunta a negociar con Estados Unidos para que Washington presione a Inglaterra, con el objetivo de que permita a Norteamérica expandir sus negocios en la zona —crucial por sus reservas de combustible—. De concretarse, Argentina terminaría "bajándose los pantalones ante EEUU" a cambio de esos negocios compartidos.
El analista cuestionó la coherencia del mensaje presidencial. Mientras Milei afirma que "las Malvinas son argentinas", continúa elogiando a Margaret Thatcher y respalda declaraciones de funcionarios que no consideran a la ex primer ministra británica como adversaria. "Busca quedar bien con Inglaterra a pesar de manifestar que va a luchar por la soberanía", observó.
Para Rosasco, el contexto político explica el movimiento. Con un plan económico en crisis, necesidades básicas insatisfechas y producción industrial desplomada, el presidente recurre a un tema que emociona a los argentinos. "Lo más probable es que la sociedad no le crea o que termine jugándole en contra, porque Milei no es creíble en materia de defensa de soberanía", concluyó.
El excombatiente enfatizó la responsabilidad de los veteranos de Malvinas: llevar adelante un trabajo de concientización que aproveche este momento y el legado que dejó la Selección Argentina al desplegar la bandera nacional en el Mundial frente a Inglaterra.




