En el Gobierno detectan que la ciudadanía rechaza de manera generalizada a todos los dirigentes políticos, sin excepciones. Según datos internos que manejaban cerca de la Casa Rosada, ningún político logra superar los 40 o 45 puntos de imagen positiva, mientras que todos caen por debajo del 55% en evaluación negativa.
El presidente Javier Milei se ubicaría alrededor de los 35 puntos de aprobación, lo que preocupa a la administración libertaria. La cuestión inquieta más aún cuando se acerca 2027 y la próxima carrera electoral presidencial.
Desde el entorno oficial reconocen que perdieron el perfil de "anticasta" que llevó a Milei a la presidencia en 2023. Lo atribuyen a casos como los de José Luis Espert y Manuel Adorni, quienes debieron apartarse de sus cargos por problemas judiciales, y a las fotos de reuniones partidarias en la Casa Rosada, prácticas de la vieja política que rechazan sus propios votantes.
Un estudio de la consultora Casa Tres identificó que la corrupción aparece como segundo problema nacional con 16% de preocupación, solo debajo de la economía. Este tema ganó terreno en las encuestas y alimenta el descontento general.
El Gobierno analiza que si la oposición no logra unificarse, y con un eventual acuerdo con el PRO, La Libertad Avanza podría extender su gobierno otros cuatro años. Para ello, Mauricio Macri se acercó a Karina Milei para intentar recomponer la alianza electoral. Este jueves fue previsto un primer encuentro entre referentes de ambos espacios.




