El Gobierno nacional busca impedir que se concretice la sesión opositora convocada para el 15 de octubre en Diputados, donde se votaría nuevas restricciones al decreto 70/23. Para lograrlo, prepara una estrategia inesperada: reponer parcialmente la Ley de Tierras que el propio Ejecutivo había derogado.
La maniobra está pensada para seducir a diputados dialoguistas que podrían estar considerando participar en esa sesión especial. Si el Gobierno consigue restaurar límites a la venta de tierras rurales a extranjeros, se quitaría una de las principales motivaciones de esos legisladores para dar quórum.
Un plenario de comisiones fue convocado para el 14 de octubre, un día antes de la sesión opositora, para discutir incorporar la Ley de Tierras dentro de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que ya tiene media sanción en el Senado.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el oficialismo estaría dispuesto a reinstalar porcentajes máximos de extranjerización en tierras rurales, aunque no aceptaría el límite de 1000 hectáreas en zonas núcleo que fijaba la norma original.
Un giro inesperado
La medida representa un cambio radical para un Gobierno que, desde el inicio, buscó eliminar completamente la Ley de Tierras mediante el decreto 70/23. Ese intento fracasó porque un fallo judicial dejó la norma en vigencia mientras se resuelve el caso en tribunales.
El Ejecutivo ya había intentado flexibilizar las restricciones a la venta de tierras durante el debate en el Senado de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero la oposición y la movilización callejera lograron frenar ese capítulo.
Ahora, enfrentado a una sesión opositora que busca desmantelar aspectos claves del decreto desregulador, el Gobierno aparentemente considera inevitable hacer una concesión parcial en tierras para fragmentar el apoyo legislativo a esa convocatoria.




