El presidente Javier Milei volvió a justificar su política de flexibilización económica durante su intervención en el Consejo de las Américas, argumentando que toda regulación genera espacios de privilegio empresarial.
En la clausura del evento, Milei apuntó específicamente contra grandes empresas que operaban con protecciones estatales. Mencionó a Techint y las restricciones que existían para la exportación de chatarra, una medida que permitía a esa compañía acceder a insumos a precios muy por debajo del mercado internacional.
También criticó el sector de los neumáticos, donde explicó que una mayor apertura abaratará los productos para los consumidores: "Si ahora entran a 100 dólares, como valen en todos los países, las personas tienen 300 dólares para gastar en otro lado".
Frente a cuestionamientos sobre el cierre de empresas pequeñas durante este proceso de apertura, el Presidente argumentó que el balance es positivo: desaparecen empresas con muy pocos empleados mientras surgen otras más grandes. Y señaló que si realmente se perdieran empleos de forma masiva, el desempleo estaría creciendo significativamente, lo que según su lectura no está ocurriendo.




