El presidente Javier Milei respalda abiertamente a Flávio Bolsonaro en las elecciones brasileñas que se realizan este domingo. Sin embargo, dentro de su propio gobierno hay funcionarios que advierten un riesgo: si gana el candidato derechista, podría debilitar los planes de Milei para liderar la derecha latinoamericana.
La tensión es clara. Milei está convencido de que Brasil necesita un cambio político y acompaña activamente la campaña de Bolsonaro. Funcionarios cercanos al presidente aseguran que su interés es genuino y que incluso ha estado siguiendo día a día la evolución de los números electorales.
Pero hay voces dentro de la administración libertaria que plantean una preocupación diferente: la aparición de otro presidente de derecha con un proyecto similar al de Milei en la región podría complicar su posición como principal referente ideológico y su relación con Estados Unidos bajo la administración Trump.
El dilema se vincula al peso que tiene Brasil en la geopolítica latinoamericana. Una victoria de Flávio Bolsonaro significaría que habría dos líderes de derecha compitiendo por influencia en la región, algo que el círculo cercano a Milei preferiría evitar.
De todas formas, desde el Gobierno enfatizan que el presidente valora un resultado favorable para Bolsonaro. Señalan que llegar a una segunda vuelta ya sería un logro importante, algo que hace meses parecía imposible cuando Lula dominaba las encuestas sin competencia.
Las últimas sondeos muestran una contienda ajustada. Si ningún candidato supera el 50% en la primera vuelta de este domingo, habrá balotaje el 25 de octubre. Milei ya contempla la posibilidad de un viaje de apoyo si es necesario, aunque tiene programado viajar a Estados Unidos a mediados de mes.
Mientras tanto, las relaciones entre Milei y Lula siguen deterioradas. La tensión diplomática entre Argentina y Brasil permanece como telón de fondo de estas elecciones que despertaron atención presidencial en Buenos Aires.




