Argentina y España juegan este domingo la final del Mundial 2026. En el campo se cruzarán dos generaciones opuestas: Lionel Messi con 39 años buscando su segundo título mundial, y Lamine Yamal de apenas 19, en lo que podría ser el duelo más generacional de cualquier final reciente.
La trayectoria de Messi en este torneo es contundente. El rosarino sumó ocho goles y cuatro asistencias, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Su vigencia sigue siendo sorprendente para quienes imaginaban que Qatar 2022 sería su última oportunidad. Ahora, tres años y medio después, tiene la chance de agigantar su leyenda.
Yamal, la joven sensación española, llega a la final como figura de su selección aunque con una actuación más discreta en el torneo: apenas anotó en la fase de grupos. Lo que lo caracteriza es su gambeta ágil y su capacidad para sorprender con disparos precisos desde cualquier ángulo. A los 19 años, esta es su oportunidad única de brillar en el partido más importante del fútbol mundial.
Existe una anécdota que vincula a ambos: en 2007, Messi bañó a Yamal cuando era un bebé, tras ganar su familia un sorteo de UNICEF. Casi dos décadas después, ese niño es ahora la gran estrella del Barcelona, el mismo club donde Messi construyó su imperio futbolístico durante 20 años.
Este no es el primer "duelo de generaciones" de Messi en una final. En Qatar 2022, enfrentó a Kylian Mbappé, 12 años menor, en un partido memorable donde ambos brillaron. Ahora la brecha es aún mayor: Yamal le lleva 20 años de diferencia a la "Pulga".




