El crack rosarino protagonizó un tenso encontronazo con Quinn Sullivan durante el empate 2-2 entre Inter Miami y Philadelphia Union. El incidente, que no derivó en expulsión inmediata, quedará bajo análisis del Comité Disciplinario de la MLS, que podría aplicar multa o suspensión.
El cruce ocurrió en el segundo tiempo cuando Messi se acercó al futbolista de Philadelphia, estableció contacto con su cabeza y quedó cara a cara con el estadounidense durante varios segundos. Las imágenes del episodio circularon ampliamente, dejando abierta la posibilidad de una sanción posterior.
Lo que comenzó como un encontronazo individual escaló rápidamente. Al final del partido, jugadores de ambos equipos protagonizaron una pelea generalizada con empujones y discusiones. El árbitro Filip Dujic fue rodeado por futbolistas mientras intentaba restablecer el orden. Las tarjetas rojas llegaron para Cavan Sullivan, hermano menor de Quinn, y Yannick Bright, junto con varias amonestaciones.
Más allá del conflicto, la noche tuvo momentos de gran carga emocional para Messi. Convirtió su primer gol desde el fallecimiento de su padre Jorge el pasado 8 de agosto en Rosario. El tanto llegó a los 26 minutos del primer tiempo con Inter Miami 2-1 arriba, y lo celebró acompañado por sus compañeros.
El partido fue dinámico desde lo futbolístico. Philadelphia abrió el marcador con Indiana Vassilev, pero Inter Miami respondió con goles de Dániel Pintér y Messi. Neil Pierre igualó para los visitantes, y aunque los locales llegaron a convertir el 3-2, el VAR anuló el tanto por posición adelantada.
Con este resultado, Messi acumula 13 goles en la temporada de la MLS, quedando a solo uno de Petar Musa en la carrera por el título de máximo goleador del campeonato.




