Los mercados financieros se están preparando para las elecciones presidenciales de 2027 de una manera peculiar: la probabilidad de que Argentina no pague su deuda externa está en apenas 12,4%, según un análisis del Banco Galicia basado en precios de instrumentos de cobertura financiera.
Ese nivel es sorprendentemente bajo si se lo compara con otros momentos políticos recientes. Antes de las primarias de 2019, esa misma probabilidad rondaba el 25%, y durante las mayores turbulencias post-electorales llegó a superar el 80%. La lectura es clara: en la mesa de dinero creen menos en un default que en la posibilidad de que Javier Milei pierda las elecciones (algo que las casas de apuestas ubican entre 50% y 60%).
La conclusión del Banco Galicia apunta a algo más profundo: los inversores no creen que un cambio de gobierno implique un giro violento en la política económica. Los bonos soberanos cotizados en dólares muestran una tasa implícita del 12,1% para títulos vencibles después de 2027, un nivel que aún está lejos de reflejar pánico crediticio.
Sin embargo, hay matices en el panorama. Los inversores mantienen coberturas específicas para otros riesgos, especialmente movimientos del tipo de cambio. La debilidad en sectores como consumo, industria, construcción y comercio genera cierta inquietud, aunque el desempeño de la minería y Vaca Muerta contrarresta parte de esa preocupación.
El Banco Central aseguró tener mayor disponibilidad de herramientas y liquidez en moneda extranjera para transitar el período electoral sin sobresaltos. Por ahora, los números dicen que los mercados le creen.




