La familia de Natalia Melmann continúa la búsqueda de justicia más de dos décadas después del crimen. El padre de la adolescente, quien fue asesinada en 2001, solicitó a través de sus abogados nuevas extracciones de sangre a dos ex policías para cotejar con un perfil genético que aún no ha sido identificado.
Los sospechosos son Leonardo Oviedo, quien estaba a cargo del Destacamento Copacabana ubicado a pocas cuadras del lugar donde torturaron y mataron a Natalia, y Juan Carlos Torrente, amigo de uno de los condenados. Gustavo Melmann explicó que Oviedo no pudo haber estado ajeno a lo que sucedió en esa casa.
Sin embargo, la defensa de los implicados solicitó su exclusión del proceso, y la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata aceptó el pedido. A pesar de esto, la familia insiste en la búsqueda de pruebas concretas.
Hasta ahora, cuatro policías fueron condenados a cadena perpetua: Oscar Echenique, Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y Ricardo Panadero, acusados de rapto, abuso sexual y homicidio. El exconvicto Gustavo Fernández recibió una condena de 25 años, posteriormente reducida a diez.
Natalia Melmann, de 15 años, fue secuestrada, violada, torturada y asesinada el 4 de febrero de 2001 en Miramar. Su cuerpo fue encontrado bajo un montículo de hojas en un vivero, presentando asfixia, moretones, quemaduras y fracturas. Gustavo Melmann afirmó: "Seguimos luchando para de una vez por todas dar con el quinto homicida de mi hija. Espero que no se nos vaya la vida antes".
Los análisis realizados en junio sobre muestras de otros siete implicados concluyeron sin incriminar a ninguno. El proceso se demora mientras persiste la búsqueda del quinto autor del femicidio.




