En el acto que conmemoraba cuatro años del atentado contra Cristina Kirchner, su hijo Máximo Kirchner lanzó un mensaje político directo contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El diputado nacional y referente de La Cámpora canalizó su discurso a través de una canción que reivindica el liderazgo exclusivo de la ex presidenta. Durante el evento frente a la residencia donde Cristina cumple arresto domiciliario, Máximo instó repetidamente a la militancia a entonar el estribillo: "Cristina es la conducción".
La canción dejó en claro cuál es la lectura del sector cercano a Cristina sobre la estructura del espacio político opositor. En varias oportunidades, Máximo frenó los discursos para exigir que sonara nuevamente el estribillo, demostrando que el mensaje no era casual.
El gesto apunta directamente a la disputa interna dentro del peronismo bonaerense. Mientras sectores cercanos a Cristina la ven como la conducción natural para 2027, el círculo cercano a Kicillof impulsa una renovación que lo posicione como candidato presidencial, desafiando la verticalidad tradicional del espacio.
Aunque la situación legal de la ex presidenta limitaría formalmente una candidatura en 2027, varios sectores la consideran la referencia estratégica para ordenar la oposición al gobierno nacional. Esta nueva fricción pública refleja que la tensión entre Cristina y Kicillof sigue marcando el ritmo de la política bonaerense.




