Después de varios días de tensiones entre el gobierno porteño y las organizaciones del colectivo LGBTIQ+, ambas partes llegaron a un acuerdo: la Marcha del Orgullo se realizará el sábado 7 de noviembre, en la misma fecha en que el Papa León XIV visitará la Argentina.
El jefe de gobierno de Buenos Aires, Jorge Macri, se había opuesto inicialmente a la marcha argumentando que necesitaba movilizar gran cantidad de efectivos policiales para el operativo de seguridad por la llegada del Pontífice. Sin embargo, a través del diálogo entre las partes, lograron encontrar una solución que permitía compatibilizar ambos eventos.
En un comunicado, los representantes del colectivo LGBTIQ+ destacaron que "el diálogo, la organización y una voluntad política compartida demostraron que trabajando juntos era posible garantizar ambos acontecimientos sin resignar derechos".
El gobierno porteño también se pronunció al respecto: "Trabajamos junto a la gente que integra la comisión organizadora para encontrar una solución que permita realizarla y, al mismo tiempo, llevar adelante el operativo previsto por la visita del Papa".
La movilización mantendrá su recorrido habitual por la Avenida de Mayo, que conecta el Congreso con la Casa Rosada. Esta será la 35ª edición de la histórica marcha porteña.




