La comisión independiente de la Premier League encontró al Manchester City culpable de 115 violaciones al código de fair play financiero entre 2009 y 2018, un período en el que el club inglés ganó ocho campeonatos.
Las infracciones incluyen contratos comerciales ficticios con patrocinadores para ocultar gastos por 1.050 millones de euros. El club además fue acusado de no colaborar con las investigaciones que se prolongaron entre 2018 y 2023.
Si la sanción es la pérdida de títulos, las consecuencias serían significativas. El Manchester United recibiría las Premier League de 2011/12 y 2017/18, mientras que el Liverpool se quedaría con la de 2013/14 y la Copa de la Liga 2014/15. Otros beneficiados serían el Stoke City, Chelsea, Sunderland y Arsenal con campeonatos específicos de la época investigada.
Las sanciones posibles van desde multas económicas, reducción de puntos, hasta la exclusión de categoría o la remoción de títulos. Este es un precedente sin igual en la Premier League: el Everton fue el único club castigado por fair play financiero en años recientes, con reducciones de puntos por excederse en 20 millones de libras.




