Un comentario desafortunado de Kylian Mbappé sobre un meme que involucra al dictador chino Mao Zedong encendió una crisis comercial que trascendió el fútbol. La declaración del delantero francés durante una entrevista, donde bromeó sobre usar su propia imagen asociada a la figura histórica con sus amigos, generó una onda de repercusiones en China.
El impacto fue inmediato: marcas de bebidas y alimentos como Mengniu, Dongpeng y Milkground cancelaron sus acuerdos publicitarios con el jugador. Más grave aún, la televisión estatal CCTV suspendió las transmisiones de partidos de LaLiga y retiró los anuncios donde aparecía Mbappé. En China, burlarse de figuras políticas sensibles como Mao puede considerarse delito.
Ante la magnitud de la crisis, LaLiga emitió un comunicado pidiendo disculpas. El organismo español aclaró que los comentarios fueron personales del jugador y no representan a la institución, remarcando que "el fútbol español defiende el respeto, la convivencia y la unión entre personas de todas las culturas".
La liga confirmó que está negociando con socios e intermediarios chinos para resolver la situación. También adelantó el lanzamiento de un protocolo de sensibilización junto a clubes y jugadores para prevenir conflictos similares en el futuro.




