La Asamblea Legislativa de las Islas Malvinas respondió esta semana a las declaraciones del presidente Javier Milei con un comunicado que reafirma su posición: el futuro del archipiélago debe decidirlo su propia población, no gobiernos externos.
Los representantes legislativos insulares enfatizaron que Malvinas funciona como un territorio británico autogobernado. Para respaldar esa legitimidad, invocaron una votación realizada hace más de una década con participación del 92% de los habitantes, donde el 99,8% votó a favor de mantener ese estatus.
En el documento, la Asamblea sostuvo que el derecho de autodeterminación no se ve alterado por expresiones de gobiernos externos y advirtió que cualquier movimiento que busque modificar su soberanía será considerado una violación de su seguridad nacional.
Aunque mencionan a Milei apenas de pasada, dejaron en claro que las presiones desde Argentina no son novedad. Señalaron que la comunidad isleña ha prosperado a pesar de las tensiones de las últimas décadas y que cuenta con el respaldo constante del gobierno británico, sus ministros y parlamentarios.




