Tras el cierre de la participación argentina en el Mundial, Mauricio Macri y su espacio político sacaron un mensaje aprovechando la repercusión de la Selección. La idea: trasladar los valores del fútbol a un discurso sobre la política nacional.
Desde las redes del PRO difundieron que "los proyectos sólidos no se construyen con atajos ni individualismos", sino con trabajo, confianza y liderazgos que unen. Cerraron con una máxima: "Los resultados pueden cambiar. Los valores que sostienen un equipo, no".
Macri fue más allá y publicó una carta extensa titulada "Querer seguir haciéndolas", donde recuperó una reflexión del filósofo francés Ernest Renan sobre qué construye a una nación: haber hecho grandes cosas juntas en el pasado y querer hacerlas aún en el futuro.
En su análisis, el exmandatario destacó tres aspectos del equipo de Scaloni: que el sistema funcionó por encima de cualquier individualidad (incluso teniendo "al más grande jugador de fútbol de todos los tiempos"), que el fútbol es capaz de congelar una nación entera, y que el legado de esta era dejará "una leyenda que marcará nuestra historia para siempre".
Cerró con un llamado directo: "¡Qué ganas de seguir haciendo grandes cosas juntos! Las haremos".




