Neuquén enfrenta una semana crítica por precipitaciones que ya obligaron a evacuaciones preventivas y dejaron varias localidades en alerta máxima. Las tormentas del fenómeno de la Niña traen una característica peligrosa: descargan grandes volúmenes de agua en pocos minutos, sin aviso previo.
Según Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, ya se registraron entre siete y ocho episodios intensos en distintos puntos de la provincia, desde Añelo hasta Villa La Angostura, pasando por Junín de los Andes y Barrancas.
La madrugada del sábado pasado fue un ejemplo concreto: el arroyo Covunco creció sin previo aviso y anegó sectores ribereños de El Puente y Covunco Abajo. El agua provenía de la cordillera, aunque en la localidad no había llovido. El operativo de emergencia incluyó evacuaciones y restricciones en la ruta provincial 14.
¿Por qué es tan peligroso? El suelo está saturado de agua. Cualquier lluvia encuentra camino hacia los causes naturales, transformándose rápidamente en crecidas. Las tormentas pueden ser eléctricas, con granizo, y apenas aviso —diez minutos como máximo antes de que impacten.
Para esta semana se esperan alertas amarillas del Servicio Meteorológico Nacional. Las acumulaciones estimadas van de 10 a 20 milímetros, aunque podrían superarse localmente. También preocupa el arroyo Carranza y la transitabilidad de la ruta provincial 5.
Desde la secretaría recomiendan seguir los canales oficiales de información y respetar las restricciones en zonas ribereñas y rutas expuestas. Los arroyos principales cuentan con sensores de monitoreo, pero la incertidumbre de las tormentas requiere vigilancia constante.




