La Libertad Avanza se presenta por primera vez con lista propia para las elecciones de abogados al Consejo de la Magistratura previstas para el 20 de octubre. La agrupación, que lleva el nombre Abogados por la Libertad, competirá por representar a los aproximadamente 184 mil letrados que pueden votar para integrar el órgano que selecciona y remueve jueces durante el período 2026-2030.
La candidatura está encabezada por Luis Palomino, concejal de Vicente López y ex subsecretario de Empleo nacional. Según explicó, el movimiento se define como liberal e independiente, diferenciándose de otras listas que considera "partidizadas".
Palomino cuestionó la gestión actual del Consejo, apuntando específicamente contra el bloque de Juan Manuel Olmos —vinculado al peronismo porteño— y Daniel Angelici, ex presidente de Boca e influyente radical capitalino. "Hoy controlan el Consejo y hacen que el sistema no funcione", afirmó.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es modificar el proceso de evaluación de candidatos a jueces. Palomino planteó que el sistema actual solo revisa el desempeño pasado, sin evaluar si el postulante tendrá capacidades para ejercer la función. Propone incorporar evaluaciones de "habilidades blandas": gestión administrativa, manejo de recursos humanos, uso de tecnología y empatía para resolver conflictos.
"Es como entrevistar a un candidato a CEO de una empresa. Un experto en recursos humanos evalúa habilidades específicas. Eso debe pasar en el Consejo", ejemplificó.
La lista también plantea unificar los procesos de disciplina y acusación de magistrados, manteniendo la independencia judicial pero con mayor rigor en la evaluación del desempeño.
En cuanto al rol de los abogados, Palomino enfatizó que son "intermediarios fundamentales entre el ciudadano y la Justicia" y merecen mayor participación en las decisiones sobre el sistema judicial. Señaló que su lista es "la única que piensa en un cambio real" frente a lo que considera una falta de resultados del sistema actual.
Criticó también los tiempos judiciales: "Un juicio que dura cinco años y luego otros años más para que el cliente cobre no sirve. Eso genera costos innecesarios que el abogado y la sociedad terminan financiando".




