Un agente del Servicio Penitenciario de La Rioja fue capturado por la Policía Federal durante un operativo realizado el lunes 12 de octubre. Las investigaciones indican que habría facilitado el ingreso de drogas y celulares a la cárcel provincial.
El trabajador desempeñaba funciones en el área de requisas, justamente el sector encargado de controlar y evitar el ingreso de elementos prohibidos. La directora del organismo, Analía Tello, calificó la situación como un golpe institucional, destacando la gravedad de que alguien en una posición de control estuviera involucrado en la maniobra opuesta.
Los pesquisadores analizan si el agente cobraba dinero a detenidos a cambio de introducir estupefacientes y aparatos celulares. El procedimiento fue ejecutado por personal de la División Unidad Operativa Federal de La Rioja, con intervención del juez federal Herrera Piedrabuena. Se realizaron allanamientos en celdas del pabellón federal y otros puntos de la ciudad.
El detenido quedó alojado en el Cuartel de Bomberos de la Provincia. Hasta el momento no se han difundido detalles sobre los resultados de los registros ni las cantidades de sustancias secuestradas.
Esta detención llega mientras el Servicio Penitenciario de La Rioja enfrenta problemas de infraestructura. A principios de octubre la población alojada era de 552 personas, superando las 287 plazas de capacidad operativa.




