El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzó un plan de alivio financiero a través del Banco Rioja para contener el endeudamiento de las familias, bajo la declaratoria de una emergencia crediticia por 180 días.
La medida responde al deterioro creciente de la capacidad de pago en los hogares riojanos, donde cada vez más personas recurren a créditos para cubrir gastos cotidianos. El banco provincial implementará tres herramientas concretas.
Reducción de tasas: Los préstamos personales tendrán una baja de 20 puntos en sus tasas de interés, tanto para nuevos créditos como para refinanciaciones de deudores que estén al día.
Regularización de atrasos: Se ofrecerán condiciones especiales para quienes acumulen atrasos de 90 días o más en sus obligaciones financieras.
Reestructuración de tarjetas: Las deudas en la tarjeta de crédito Mastercard del banco podrán financiarse en hasta 36 cuotas mensuales con tasas fijas.
Quintela contrapuso estas medidas de banca pública frente a los servicios privados, argumentando que buscan defender a las familias de "tasas desmedidas del mercado privado y las billeteras virtuales".
La comunicación oficial no especificó fechas de entrada en vigencia, canales de acceso ni cantidad estimada de beneficiarios.




