La Corte Suprema de Justicia resolvió que las investigaciones contra el exsenador Edgardo Kueider continúen por caminos separados. Mientras las justicias federal de San Isidro y provincial de Entre Ríos trabajan independientemente, ambas indagan distintos aspectos de su gestión pública.
En San Isidro, la jueza Sandra Arroyo Salgado examina presuntos actos de corrupción y sobornos pagados por la empresa Securitas a organismos públicos, incluyendo ENERSA, donde Kueider fue funcionario. El expediente también investiga cohecho, negociaciones incompatibles y lavado de dinero.
Mientras tanto, en Concordia, Entre Ríos, otro juzgado analiza si el exsenador incrementó su patrimonio de manera injustificada entre 1999 y 2019, período en el que desempeñó cargos municipales y provinciales.
Arroyo Salgado había solicitado que el juzgado entrerriano se abstuviera de investigar los años 2015 a 2019, argumentando que existía conexidad con su causa y riesgo de doble persecución penal. Sin embargo, la corte rechazó ese planteo y resolvió que ambas investigaciones continúen sin interferencias.
Por otra parte, Kueider permanece detenido en Paraguay tras su detención en 2024 junto a su novia en el puente internacional. Fue arrestado con más de 200 mil dólares sin declarar y condenado por tentativa de contrabando de dinero. Además, es investigado por lavado de dinero en ese país.




