El Poder Judicial argentino acumula un importante retraso en la cobertura de magistrados. Actualmente hay 266 cargos sin ocupar: 159 esperan evaluación en el Consejo de la Magistratura, 77 ya pasaron al Poder Ejecutivo y 30 están en manos del Senado. Además, hay 75 concursos en trámite que pueden abrir múltiples posiciones.
Ante este panorama de demoras que afecta el funcionamiento de los juzgados, Alfonso Santiago, especialista en Derecho Constitucional, presentó un informe con cuatro reformas concretas para transparentar y acelerar la selección de jueces.
Menos espera, más objetividad en los concursos
La propuesta más urgente busca permitir que los concursos comiencen antes de que exista una vacante, evitando que los juzgados queden sin magistrados mientras se tramita la selección. También propone digitalizar y auditar los legajos, y reducir la discrecionalidad: la entrevista personal sumaría apenas 10 puntos de 200 totales (10%), en lugar de poder inclinar la decisión de forma arbitraria.
¿Funcionan realmente las reformas que ya hicimos?
Santiago advierte que el país aprobó numerosas reformas procesales —tanto nacionales como provinciales— para acelerar los juicios, pero nunca midió si realmente funcionaron. Propone estudiar qué cambios acortaron los tiempos y cuáles no, para dejar de debatir sobre papeles y empezar a comparar números concretos.
Evaluar a los jueces cuando ya están en funciones
La tercera idea apunta a lo que sucede después: una vez designados, los magistrados casi nunca son evaluados por su desempeño. Santiago sugiere que rindan cuentas periódicamente ante superiores, abogados y ciudadanía. El dato es revelador: juzgados con igual personal, presupuesto y reglas procesuales muestran resultados muy distintos en velocidad y calidad. Medir esas diferencias permitiría identificar qué jueces trabajan mejor y extender sus métodos.
Estas medidas buscan reducir la parálisis que genera tener casi 300 cargos vacantes en el Poder Judicial y recuperar credibilidad en un sistema que los ciudadanos ven como lento e impredecible.




