A menos de 400 kilómetros de Neuquén y con el volcán Lanín como telón de fondo, Junín de los Andes se arma para recibir visitantes durante el invierno con una propuesta que mezcla naturaleza, espiritualidad y gastronomía regional.
Los que buscan aventura encuentran opciones variadas: caminatas con raquetas sobre nieve al pie del volcán, excursiones por bosques nevados, paseos en lancha por los lagos Huechulafquen y Paimún, cabalgatas y senderismo. La pesca deportiva sigue siendo un clásico, con los ríos Chimehuín, Malleo y Quilquihue ofreciendo buenas capturas bajo la orientación de guías especializados.
Para quienes prefieren algo más tranquilo, la localidad propone recorridos culturales y espirituales. El Vía Christi, un parque temático que integra tradiciones mapuche y cristianas, funciona todo el año. También están el Santuario Nuestra Señora de las Nieves y el camino hacia San Ignacio, vinculado a la historia de Ceferino Namuncurá, transformando a Junín en un destino importante del Camino de la Fe.
La identidad mapuche se vive a través de artesanías, gastronomía y propuestas culturales que muestran la historia viva de uno de los pueblos originarios más representativos de Neuquén.
En la mesa, trucha patagónica, chivo, cordero ahumado y guisos de montaña dominan las propuestas. Los restaurantes locales ofrecen opciones gourmet complementadas con chocolates calientes y cervezas artesanales. Algunos emprendimientos combinan excursiones con visitas a productores de quesos y otros sabores de la región.
El acceso es cómodo: está a 42 kilómetros de San Martín de los Andes y a pocos minutos del Aeropuerto Chapelco, lo que facilita la llegada desde distintos puntos del país.




