Un temporal de viento Zonda golpeó Jujuy con una intensidad sin precedentes en 30 años. Las ráfagas superaron los 130 kilómetros por hora, causando caída de árboles, volcadura de techos y múltiples incendios forestales en distintas localidades.
Más de 5.000 usuarios perdieron el suministro eléctrico en barrios de la capital como Alto Comedero, Coronel Arias, Bajo La Viña y Villa Jardín de Reyes. El corte de energía también afectó el abastecimiento de agua, comprometiendo los servicios de bombeo en toda la provincia.
Ante la emergencia, el Gobierno provincial activó un comité de crisis que unificó recursos de ministerios, bomberos y cuadrillas municipales. La prioridad fue mantener operativos los hospitales y garantizar agua en zonas críticas mediante generadores y camiones cisterna.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que los vientos en la cordillera alcanzarían 80 a 100 km/h, con ráfagas superiores a 130 km/h. La combinación de baja humedad y vegetación seca aceleró la propagación de incendios.
Las autoridades recomendaron restringir la circulación por el apagado de semáforos y obstáculos en calles. El Ministerio de Desarrollo Humano inició un relevamiento casa por casa para identificar daños y asistir a las familias más afectadas.




