Un informe de la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires revela que los ingresos de los jubilados quedaron rezagados frente al costo de vida. Entre julio de 2025 y julio de 2026, la canasta de consumo para personas mayores de 65 años creció entre un 37% y un 43%, según el tipo de hogar.
En comparación, el haber jubilatorio mínimo con bono solo subió el 27,1%, dejando una brecha de entre 10 y 16 puntos porcentuales que los adultos mayores no pueden cubrir.
Los rubros que más se disparan
El transporte fue el que registró el mayor incremento: 96,8%. Los servicios básicos —agua, gas y electricidad— subieron alrededor del 95%. Las telecomunicaciones y TV cable treparon un 47%, mientras que los alimentos subieron 37% y los alquileres un 32%.
Este panorama es especialmente duro para quienes viven solos. En el caso de las mujeres mayores de 75 años que habitan solas, los servicios básicos ya representan el 40,2% de su presupuesto mensual, superando los gastos en alimentos que llegan al 28,2%.
Quiénes la pasan peor
La situación se torna crítica entre los jubilados que alquilan vivienda. Para ellos, solo el pago del alquiler y los servicios básicos consumen más de la mitad del haber mensual.
Cerca del 40% de los jubilados accedió al sistema previsional por moratorias y cobra el haber mínimo, una proporción que es aún mayor entre las mujeres. A nivel nacional, en junio de 2026 alrededor del 34% de los jubilados sin moratoria cobraba menos de $500.000.




