Un joven de 24 años perdió la vida el domingo durante los festejos por la Selección argentina en Neuquén, tras la explosión de un artefacto de pirotecnia que manipulaba de forma ilegal. Tres personas más, entre ellas un niño de 13 años, resultaron heridas y fueron atendidas en el hospital Heller.
El material explosivo utilizado no es de venta libre. Según explicó el comisario Juan Carlos Barroso, jefe del Departamento de Seguridad Personal, se trata de un objeto de uso profesional y restringido que solo pueden manipular empresas especializadas en espectáculos públicos con protocolos autorizados.
Los investigadores constataron que el artefacto proviene de Santa Fe. En Neuquén, la venta de pirotecnia está prohibida desde hace tiempo, pero esta restricción no rige en otras provincias, lo que facilita la entrada clandestina de estos productos.
"Es muy difícil controlarlo", reconoció Barroso. La Justicia investiga cómo se adquirió el producto y si hubo algún fallo técnico en su activación.
Las tres personas heridas recibieron el alta hospitalaria y están fuera de peligro.




