Un potente terremoto sacudió la isla de Kyushu en Japón el martes, dejando un saldo de al menos dos muertas y entre 20 y 30 personas desaparecidas. El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 6,8 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, aunque inicialmente se reportó como 7,1.
La tragedia se concentró en la prefectura de Kumamoto, donde un centro comercial Aeon Mall colapsó parcialmente tras una explosión provocada por el sismo, y una fábrica de papel también se derrumbó. Dos mujeres de alrededor de 20 años murieron en el derrumbe del centro comercial, según reportó la cadena pública NHK.
Las operaciones de rescate han sido intensas. Seis personas fueron extraídas del escombro del centro comercial, incluyendo una en estado crítico por paro cardiopulmonar. Al menos 50 personas fueron hospitalizadas y más de 150.000 recibieron órdenes de evacuación preventiva.
La primera ministra Sanae Takaichi confirmó que en varias zonas hay cortes de electricidad e incendios activos, además de daños estructurales graves en carreteras, puentes y edificios. Aproximadamente 3.600 militares fueron movilizados para acelerar las tareas de rescate en la zona afectada.
Los cortes de luz afectaron a más de 40.000 hogares e instalaciones en toda la región de Kumamoto. Sin embargo, las autoridades nucleares confirmaron que no se detectaron anomalías en las tres centrales nucleares cercanas al epicentro.
Grandes empresas con operaciones en la zona, como Sony y el fabricante de chips TSMC (el mayor del mundo en su tipo), comenzaron a evaluar el estado de sus instalaciones tras el movimiento sísmico.




