Teherán respondió con una convocatoria diplomática a las declaraciones del canciller alemán Friedrich Merz, quien cuestionó públicamente el programa nuclear iraní y el apoyo de Irán a grupos armados en Oriente Medio.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán citó al embajador alemán Axel Dittmann Wilhelm para expresar su rechazo a lo que considera un enfoque hostil de Berlín. Alireza Yousefi, director general para Europa Occidental de la cartera iraní, caracterizó las declaraciones de Merz como "infundadas" y acusó a Alemania de adoptar una visión "injustificada y destructiva" hacia su país.
En el encuentro, Teherán también protestó por el apoyo político y militar que Alemania brinda a Israel, acusando al gobierno germano de ser "cómplice del genocidio" en Gaza y otros territorios de la región.
Según la diplomacia iraní, la embajada alemana en Teherán ha realizado "acciones intervencionistas" en asuntos internos del país, lo que motivó esta convocatoria.
Merz había afirmado en una conferencia de prensa en Berlín junto al primer ministro iraquí que Irán debe cesar su apoyo a grupos en la región, detener el bloqueo del estrecho de Ormuz y abandonar su programa nuclear militar. El canciller alemán también expresó preocupación por la extensión del conflicto hacia Irak.




