Estados Unidos elige este martes sus nuevos representantes legislativos en comicios que pueden determinar el rumbo del presidente Donald Trump durante el resto de su mandato, con impactos que llegarán hasta la Argentina.
Con un nivel de aprobación que ronda el 30% y no supera el 38%, Trump enfrenta una batalla complicada en las urnas. Los sondeos indican que podría perder la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, donde se renuevan los 435 diputados. En el Senado, la situación es más incierta: están en juego 35 escaños de 100.
Aunque en la historia de Estados Unidos el partido en el gobierno pierde legislativas en 37 de cada 41 procesos desde 1864, Trump presenta un antecedente inquietante: tras perder las legislativas en 2018, fue derrotado presidencialmente dos años después por Joe Biden.
Una nueva derrota legislativa colocaría a Trump en una situación de vulnerabilidad durante sus últimos dos años en la Casa Blanca. Con un Congreso dividido o controlado por opositores, su poder para impulsar políticas se diluiría considerablemente.
El resultado también impacta en la Argentina. El presidente Javier Milei ha mostrado una clara alineación con Trump y, según analistas, habría recibido apoyo económico de 20.000 millones de dólares que le permitió fortalecer su posición en las elecciones legislativas de 2025. Si el republicano enfrenta dificultades internas, sus posibilidades de asistir a gobiernos aliados podrían reducirse.
En estos comicios participan 250 millones de ciudadanos habilitados. Los votantes latinos representan 39 millones, equivalentes al 16% del padrón electoral nacional. Hasta el sábado, unos 48 millones ya habían ejercido el voto anticipado, tanto por correo como presencial, lo que representa el 19,2% del total. Entre ellos, el 46% fueron demócratas registrados, el 31% republicanos y el 23% independientes u otras categorías.
Un dato curioso: el Papa León XIV, quien es ciudadano estadounidense, votó anticipadamente desde el Vaticano para elegir autoridades en su país de origen. Será la primera vez en la historia que un Sumo Pontífice participa en comicios estadounidenses.




