La muerte de Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo de 42 años que cayó desde una avioneta en Córdoba el pasado sábado 4 de julio, está siendo investigada por el fiscal general Carlos Gonella.
El hecho ocurrió durante una clase práctica cuando Bertazzo se encontraba a unos 250 metros de altura. La alumna que lo acompañaba, de 22 años, logró aterrizar la aeronave Cessna 150G y alertó a las autoridades. Después de intensas búsquedas, el cuerpo fue hallado en una zona rural.
Los primeros indicios apuntan a que el instructor se habría lanzado voluntariamente. Según relató Eduardo Álvarez, dueño de la escuela de vuelo Flying Parrot, el instructor le habría dicho a la alumna "vos sabés lo que tenés que hacer" antes de quitarse los auriculares, dejar el celular a un lado y abrir la puerta de la cabina.
Lo que genera interrogantes es que, según familiares, Bertazzo había asistido a un instituto neuropsiquiátrico, información que no era pública. Días antes, en cambio, se lo veía feliz porque se había postulado para un cargo en una línea aérea importante.
La fiscal de Instrucción se declaró incompetente y derivó el caso a las fiscalías federales. Aún no hay querellantes presentados en el expediente, y se analizan todas las posibilidades mientras avanza la investigación.




