Empresarios, sindicalistas y economistas coincidieron en que la infraestructura es clave para sacar adelante el país. Durante un encuentro en La Rural, representantes de cámaras empresariales, la CGT y trabajadores de la construcción debatieron las condiciones necesarias para viabilizar grandes proyectos.
El diagnóstico fue claro: sin estabilidad macroeconómica, seguridad jurídica y reglas claras, los inversores no llegan. Gustavo Weiss, de la Cámara Argentina de la Construcción, mencionó que existen más de 250 estudios sobre obras clave para bajar costos y mejorar la competitividad. "Una infraestructura moderna, financiada con recursos públicos y privados, es indispensable para que cualquier sector prospere", señaló.
Los banqueros también hablaron. Francisco Gismondi, de la Asociación de Bancos Argentinos, pidió consolidar la estabilidad económica y ampliar las fuentes de crédito. Apuntó a esquemas de participación público-privada como herramienta para financiar obras.
La CGT no se quedó al margen. Cristian Jerónimo enfatizó que el ajuste fiscal no debe costar sufrimiento social: "Necesitamos un Estado eficiente que no se retire de la planificación de infraestructura que conecte al país", expresó.
La cifra más contundente llegó del economista Ariel Coremberg. Argentina necesita aumentar la inversión del actual 16,6% al 23,3% del PIB para crecer al 2,9% anual. Para alcanzar tasas mayores, el número sube al 32,2%. El dato preocupante: la productividad del país está estancada en niveles de 1950.
El Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), espacio que reúne empresarios, gremios y trabajadores, se propone mantener este debate en la agenda nacional de forma permanente.




