La inflación de junio se ubicaría en 1,9% en el Gran Buenos Aires, confirmando una tendencia a la baja que rompe la barrera del 2% por primera vez en meses. Así lo proyecta el economista Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T, quien anticipa que otros índices de precios también marcarían números similares.
Sin embargo, la caída de la inflación contrasta con otro fenómeno que ya empieza a impactar en la economía: la suba acelerada del dólar en junio superó ampliamente lo que los analistas proyectaban para la inflación. Tiscornia advierte que el mayor efecto de esta escalada del tipo de cambio llegará después, cuando los comerciantes traslade el aumento a sus precios.
"Es lógico que el tipo de cambio suba. Lo que no es lógico es que por eso un peluquero, por ejemplo, tenga que aumentar su servicio un 5%. Solo pasa en la Argentina", criticó el economista, refiriéndose a cómo históricamente cualquier suba del dólar termina impactando desproporcionadamente en los precios locales.
Tiscornia explica que la inflación de estos últimos meses se debió a dos factores distintos: primero, el impacto previo a las elecciones legislativas; luego, una combinación de aumentos en carnes, turismo de verano y petróleo internacional. "Pasado ese segundo tramo, que tenía algo transitorio, la inflación volvió a bajar", precisó.
Aunque advierte que julio podría mostrar números más altos que junio por cuestiones estacionales, el economista sostiene que la tendencia general es hacia la baja. "No quiere decir que sea lineal y sistemática, pero el fondo del asunto no va a cambiar".




