Los datos de inflación que se registran en Buenos Aires generan preocupación en las autoridades económicas por su impacto potencial en las proyecciones nacionales. Si los incrementos observados en la ciudad se extrapolaran con los ponderadores del INDEC, la inflación general podría ubicarse entre el 2,4% y el 2,8%.
Esta cifra marcaría un quiebre en la tendencia de desaceleración que se había consolidado durante los últimos dos meses y superaría las estimaciones que maneja el mercado financiero.




