El arzobispo de Buenos Aires convocó este sábado a fortalecer el compromiso con quienes enfrentan desempleo y pobreza en el país. Durante una ceremonia religiosa en el barrio porteño de Belgrano, pidió no permanecer indiferentes ante estas realidades sociales.
"No podemos ceder ante la crueldad y el individualismo", expresó durante la homilía, donde instó a acompañar a quienes padecen falta de trabajo, pobreza, enfermedad, soledad en la vejez y viven en situación de calle.
La misa también conmemoró el 50 aniversario del asesinato de cinco religiosos palotinos ocurrido el 4 de julio de 1976. Tres sacerdotes y dos seminaristas fueron ejecutados durante la madrugada dentro de la iglesia, en un hecho atribuido a fuerzas vinculadas al gobierno militar.
El arzobispo recordó que estos religiosos fueron asesinados por defender la vida y la dignidad humana predicando el Evangelio sin compromisos. Destacó que su muerte no fue la de individuos aislados, sino el testimonio de una comunidad que incomodó al poder por vivir sus convicciones sin transigencia.




