El delantero inglés Harry Kane se llevó el Balón de Oro tras una temporada de ensueño: 73 goles, 8 asistencias y 3 títulos con el Bayern Múnich. Con 33 años, el atacante superó a Kylian Mbappé y Lamine Yamal en la votación, dejando a Lionel Messi en el quinto lugar.
La ceremonia se realizó en Londres, en el theater London Palladium. Kane agradeció a todos los que votaron por él y reconoció que fue "una elección muy dura este año" por la calidad de los candidatos. También valoró el apoyo de sus compañeros de la Selección inglesa, a quienes dijo honrar capitaneando.
En su discurso, Kane destacó la importancia de servir de ejemplo para los más jóvenes. Recordó sus inicios en el Tottenham, club donde llegó a los 11 años, y sin el cual aseguró que "no estaría viviendo" este momento. Consideró un "privilegio" defender la camiseta del Bayern Múnich.
Sobre las claves para el éxito, el delantero fue directo: "Seguir trabajando, aprender, tener resiliencia y determinación y creer en uno mismo". Además remarcó que "todo es posible. Hay que trabajar duro cuando nadie está mirando".




