Un trabajador rural de 26 años murió el lunes en el hospital de Zapala tras contraer hantavirus. Según confirmó el Laboratorio Central, el paciente desarrolló la enfermedad tras vivir en la zona rural de la Región del Pehuén, donde realizaba tareas de campo.
El joven ingresó el sábado al Hospital de Aluminé con síntomas severos: fiebre superior a 38°, dolores musculares, dificultad para respirar y dolor abdominal. Su estado se deterioró rápidamente, obligando a trasladarlo a Zapala donde requirió asistencia respiratoria mecánica. A pesar de la intervención médica, sufrió un paro cardiorrespiratorio.
En la investigación preliminar, las autoridades identificaron que el joven tuvo contacto con roedores y aves de corral en su zona de residencia. El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas en espacios cerrados donde los roedores han dejado sus depósitos.
Recomendaciones para prevenir la enfermedad
Salud recuerda que el hantavirus circula durante todo el año en la cordillera neuquina. Las medidas básicas incluyen mantener limpios y ventilados los espacios: ventilar al menos 30 minutos cubriendo boca y nariz con un barbijo húmedo, no barrer directamente, y limpiar pisos y mesas con agua y lavandina.
Es crucial sellar grietas en puertas, ventanas, paredes y cañerías; guardar alimentos en recipientes cerrados; mantener la basura en contenedores hermético; y cortar pasto y maleza a 30 metros de las viviendas. Para quienes trabajan en el campo o acampan, se recomienda usar equipo de protección: guantes, barbijo y antiparras. Si se encuentran roedores vivos, no intentar golpearlos: usar trampas o veneno. Si están muertos, no tocarlos.
También se aconseja consumir solo agua segura (embotellada, hervida, filtrada o clorada) y evitar ingresar a construcciones abandonadas, galpones o leñeras en zonas de precordillera.




