Una coalición de bandas armadas conocida como Viv Ansanm ejecutó un ataque coordinado en la madrugada contra la comuna de Kenscoff, en las cercanías de Puerto Príncipe, dejando al menos 40 muertos. Durante la incursión incendiaron decenas de viviendas.
El Gobierno haitiano confirmó los hechos y expresó solidaridad con los damnificados. En un comunicado, las autoridades aseguraron que mantienen el control territorial: "El Gobierno está de pie. No se retira, no transige, no retrocede. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá".
La escalada de violencia se enmarca en el colapso institucional que atraviesa Haití desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. La falta de autoridad central permitió que las organizaciones criminales se fortalecieran y controlaran amplias zonas del territorio.
Este episodio de violencia podría impactar en el cronograma electoral: las elecciones presidenciales y legislativas están previstas para el 13 de diciembre de 2026.




