Un exayudante de Alejandro Sabella en la Selección argentina reflexionó sobre el legado de Lionel Messi y estableció un paralelismo entre el llanto del capitán tras su retiro y las lágrimas que derramó Franco Colapinto después del Gran Premio de Italia.
Claudio Gugnali consideró que la derrota en la final del Mundial 2014 contra Alemania fue un punto de quiebre en la carrera de Messi. "Son sufrimientos de crecimiento", señaló en Radio Rivadavia, remarcando que aquel golpe le permitió al rosarino fortalecerse y buscar con más determinación los títulos que finalmente conquistó con la Selección.
El exmiembro del cuerpo técnico resaltó el rol central que cumplió Sabella en esa etapa de recuperación, especialmente cuando Messi era cuestionado por los hinchas. "Entra al vestuario y ya provoca una admiración", destacó sobre el liderazgo del capitán, asegurando que su influencia iba mucho más allá de la cinta de armador.
Gugnali también se refirió a Colapinto y a su capacidad de mantener emociones a flor de piel en el automovilismo de élite. "Viaja a 300 kilómetros por hora y con una ternura enorme. Son seres humanos", expresó, hablando de la vulnerabilidad que caracteriza a los grandes competidores.
Sobre el futuro de la Selección sin Messi, consideró que es "un hermoso desafío" para los futbolistas más jóvenes asumir ese protagonismo, tanto por demostrar capacidad propia como por honrar al referente que se va.




