El candidato argentino Rafael Grossi quedó fuera del podio en la tercera votación informal del Consejo de Seguridad de la ONU para elegir al próximo secretario general. El director del Organismo Internacional de Energía Atómica sumó apenas cinco votos a favor y ocho en contra, retrocediendo significativamente respecto a las consultas anteriores donde había estado entre los tres principales.
En esta ronda, la costarricense Rebeca Grynspan mantiene el liderazgo con nueve apoyos, seguida por la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett con ocho votos. El proceso aún está abierto y podría sumar nuevas sorpresas en las próximas semanas.
Para que el Consejo recomiende un nombre a la Asamblea General se necesitan al menos nueve votos y que ninguno de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— use su poder de veto. El actual secretario general, António Guterres, dejará el cargo a fines de 2026 y su sucesor asumirá el 1° de enero de 2027.
Grossi, de 65 años, dirige el OIEA desde 2019 y tiene una carrera diplomática de más de cuatro décadas. Su experiencia en temas nucleares lo posicionó como protagonista en las negociaciones sobre el programa iraní y en asuntos relacionados con la guerra en Ucrania.




